La Casa Azul es
un grupo indie-pop-eléctronico-alternativo-con-aires-setenteros-y-ochenteros, con una largo recorrido en el panorama musical español. Cuenta con algunas referencias en sus temas a personajes que han caído en el olvido y temas
que aceptan muchas veces una doble lectura. Te aparecen con unos cascos y gafas
propios de un fin de semana de diciembre en Baqueira Beret y con un
video-jockey muy bueno que da el punto de originalidad al show.
Nuestro plan era light, ni siquiera me
puse mi camisa de los conciertos. Íbamos a la expectativa, a verlas venir. Era
como una prueba para pagar una entrada en condiciones en un futuro. Guille
Milkyway no decepcionó y lo dio todo. Con letras como “Dime si la espuma del cortado te complace / Si pensaste alguna vez en
olvidarme”, “No me vengas con
minucias, no nos queda nada más / Así que sálvese quien puedo esto es el final”
o “Deja que me crezca, me apasiona
exagerar / Hoy preciso recrearme en mi pueril vulgaridad”, nos motivamos a
no parar de saltar.
Y es por este motivo que nos gustan los grupos que la gente dice que son raros, por el ambiente que se forma en pista y poder ver a gente
muy friki y extraña. Gente con la que me gustaría hacerme una foto en plan
Mickey Mouse en Disneyland. Gente que baila como si no hubiera mañana y ríete tú
de Beyoncé.
El sujeto era un
tío de unos treinta y pocos, ataviado con un chándal verde con capucha. Era
voluminoso y grandote (el tío, no el chándal. Punto importante). Supimos que nos
lo pasaríamos en grande porque el tío antes de empezar el concierto se puso a
hacer unos estiramientos, ¡se puso a calentar! Algo grande iba a pasar.
Deleitó a toda la pista con sus coreografías
perfectamente sincronizadas con el video-wall del escenario. Eran tan perfectas
sus coreografías (y raras, porque esa es una de las cosas que uno no debería ver
en la vida: un tío grandote ajustado en un chándal verde bailando mejor que Madonna)
que nos pensábamos que era parte del espectáculo y lo habían puesto para hacer bulto.
Pues no.
Simplemente era el fan número uno de La Casa Azul. Tanto fue su espectáculo (el
del tío grandote) que no me creo que Guille Milkyway no se percatara del show
paralelo que había en la pista entre los saltos de la gente. Cierro los ojos y
aún puedo verlo dando vueltas. ¿Algún psicólogo en la sala?
En definitiva, La
Casa Azul, Guille Milkyway y su público no nos decepcionó y cumplió con
nuestras expectativas. Su próximo concierto en Barcelona es el 13 de julio en The
Brandery y allí estaremos. Informaré puntualmente de gente rara y peculiar.