miércoles, 29 de febrero de 2012

Las mangueras, esas hijas de puta


Lavar el coche es una de las actividades más extrañas del ser humano. Esto es debido a que somos un poco guarros, lo hacemos poco, y cuando lo hacemos no sabemos ni por dónde empezar y encima lo hacemos con una mano en el bolsillo. 

El otro día me dispuse a dedicar una bonita tarde soleada a meterle un buen repaso a mi coche. Tenía tanto barro en el capó que podría haber plantado un huerto ecológico y forrarme con mis lechugas, patatas y tomates. Por no hablar de la mierda que tenía dentro, que con la cual, podría haber montado un mercadillo de cosas inútiles.

Cuando llegas al sitio de lavado dudas de qué hacer primero: “Mierda, que era primero ¿la manguera o el aspirador?”. Claro, una inquietante mente pensó en poner una cosa enfrente de la otra, por lo que te paras justo en medio, te sientes como en Atrapa un millón y no sabes en que casilla poner los 5000€. De hecho, si yo concursara en este programa, fijo que lo pierdo todo en esta pregunta.

No sé lo que me hizo declinar por el aspirador y allí que me fui. Saqué todas las alfombrillas… ¿arena de playa? Te lo juro. Estamos a finales de febrero y tenía tanta arena de playa (aún) que podía haberme montado una isla rollo Dubai enfrente de la Barceloneta. Mi sorpresa llegó al mirar debajo del asiento de copiloto: una bandeja de camarero, más arena de playa, un cenicero de cristal de ese gordo, una nariz de payaso, un guante de lana de CUATRO dedos y un palillero (con palillos).

Por 5000€ Sullivan, ¡El juego consiste en asociar estos elementos! Ehm… Un día fui a cenar a un chiringuito y nos atendió una camarera-payasa, pero como por la noche refresca cogí sólo un guante y al otro le arranqué un dedo. Como no fumo, me gustó el cenicero y me lo llevé de la mesa junto con la bandeja de la camarera-payasa y un palillero para los pa’luego que me habían quedado. Esta cena podría ser una continuación de la Cena de los Idiotas.

Medio revolver de plástico y dos cascos de obra fueron los últimos tesoros encontrados.

Una vez aspirado y curioso interiormente pensé que era una buena idea ver como estaba el maletero. Lo volví a cerrar de golpe. Pensé que el Toys R’Us tiene menos cosas que mi maletero. Así que me dirigí ya de una vez para las mangueras.

Las mangueras, esas grandes hijas de puta. Hagas lo que hagas (con mano en el bolsillo o sin), al darle al botón de inicio el agua te viene a la cara y tú que ibas muy chulo con tus gafas de sol en plan “Nenas, puedo ser portada del Men’s Health con el titular Desarrolla tus abdominales lavando el coche” acabas con la cara mojada como un autentico subnormal.

Ahí estaba yo, dando vueltas al coche. Porque admitámoslo, uno puede llegar a dar 7.584 vueltas echando agua en el mismo sitio. Eso sí, acercas el chorrete a aquella cagada de paloma de hace siete meses. Que la mierda, después de siete meses te aseguro que ha fosilizado y es parte de la carrocería del coche.

Total, todo esto ¿para qué? Pues para pasarte de una vez al HD. Dice la leyenda que si lo llevas a un túnel de lavado ves la calle en 3D Full HD. Pero como soy muy simple, me conformo con conducir en HD.   

domingo, 26 de febrero de 2012

Flora y fauna


Lo prometido es deuda y algunas de las especies catalogadas que existen en el mundo se encuentran aquí. Muchas mujeres complementan tipos en uno solo. Se puede afirmar que no hay dos iguales.

Los Gillette Match3: Se puede llegar a reconocer esta especie ya que hace 8 días que se pasó la maquinilla.

Los curling: Gran deporte de los JJOO de Invierno. Aquello se desliza por el hielo que da gusto. Pariente de Los Bob Esponja (abajo).

Los espacios naturales protegidos: En ellos se tiene prohibido edificar o eliminar cualquier tipo de maleza para preservar el medio ambiente. Se recomienda machete.

Los alargados: Formado por un extraño ángulo muy agudo que casi se alarga hasta el ombligo.

Los Font Màgica de Montjuic: Encuéntrate uno de estos y podrás morir tranquilo. Se recomienda no ir vestido.

Los bonitos: Hay quien tiene suerte y puede explicar que se ha encontrado con uno de ellos.

Los feos: Pero como la suerte me odia, después del bonito te encuentras el feo. Simplemente es feo y se acabó la historia.

Los Google: En peligro de extinción. Siempre que se busca tema, se encuentra. No existe un “Me duele la cabeza” o “No voy depilada”.

Los Marilyn Monroe: Una peca en el costado caracteriza esta especie. Elegantes y sutiles.

Los Bob Esponja: Siempre mojados. Se agradece.

Los desierto de Arizona: Siempre secos. Háztelo mirar.

Los sardina: Su olor los delata. Un baño checo no les vendría mal. Checo-checo.

Los Nespresso: Al principio no se detectan. Aparecen inesperadamente en pleno acto, cuando se escucha como si de una Nespresso haciendo un Ristretto se tratara y ella dice “Uy, que ha entrado aire” y tú piensas “Espero que sólo sea aire, pedorra”.

Los Crepúsculo: Rasgo común de todos los tipos cada 28 días.

Los “y”: Cómo a la “y”, por debajo le cuelga un labio que es tan grande que se podría aprovechar para hacer un cinturón o incluso un bolso de piel.

Los Hacendado: Difíciles de encontrar. Igual de buenos que los de marca, pero para todo tipo de público.

Los Ikea: Si tienes ante ti un tipo Ikea, espero que estés animado. Te lo tienes que montar todo tú solo. Ella no te ayudará. Ni siquiera se incluye una llave Allen. 

jueves, 23 de febrero de 2012

A otra cosa, mariposa


¡Me ha recibido con un beso! Le he hecho un poco la cobra, lo ha notado y se ha puesto un poco nerviosa. “Dime lo que me tengas que decir, ¡dímelo!”. Justo en ese momento, en el minuto 0:32 de cita, ya me había cagado vivo. Pensaba que tenía un cuchillo o algo debajo del abrigo y Sullivan había llegado a su fin. El PowerPoint de mi vida ya empezaba a pasar. Yo la intentaba tranquilizar diciéndole que no pasaba nada, que entrara en la cafetería y que hablaríamos todo lo que teníamos hablar.

En “Maneras de dejar debería haber un apartado dónde te explicara las maneras idóneas para presentarse a una cita de este tipo. Es decir, si vas a dejar una relación (dile rollo, dile novia, dile algo), no puedes ir justo después de quedar con un amigo para comer y estar todo el rato que si jiji que si jaja que feo el chocho, no pasar por casa y llegar al sitio en cuestión cagándote que parezca que estés a punto de parir una bestia inmunda. Uno tiene que llegar meado, cagado y follado. Esto me ha hecho estar más incómodo de lo que la situación requería y parecía que tenía el baile de San Vito en la silla.

Necesitaba que fuera rápido, un pimpam que me dejara la tarde libre y pensar “Menudo peso que me he quitado”. Nos hemos sentado en la cafetería y ha venido la camarera. “¿Qué os pongo?” Joder, pero que buena está la camarera. “Cortado, descafeinado, corto, muy corto, MUY corto” No hay nada más pequeño, ¿no? “Yo voy a querer un café con leche, en taza grande, y ponme un cruasán y una ensaimada de esas que hay allí”. Toma ya.

Cojones, son las 4 y pico de la tarde, ¿Es tu postre? La tía no pilló mi indirecta de café mega-corto y su último deseo fue una merendola que podía durar hasta las 10 de la noche. Venga ánimos, has estado en situaciones peores. Por favor, por favor, que alguien me llame con una emergencia. Ahí es donde me di cuenta que tengo unos amigos muy cabrones que no me llaman en situaciones desesperadas, y sólo lo hacen cuando se aburren. Daros por aludidos.
Se ve que en ese rato hubo algún cambio en el espacio-tiempo, algún tipo de agujero negro en el universo, culpable de que los minutos fueran lentos.

Al principio la conversación era de ascensor. Que qué calor de golpe hace, que donde había aparcado, que me alegro que no lleves un cuchillo debajo del abrigo… No, esta última sólo la pensé. Pero estuve a punto de decirlo. Para cortar el hielo. Se pilla, ¿no?

Fue dar el primer sorbo al cortado y acordarme que beberme eso sería como tomarme un laxante de caballo. Pensé “Bah, así tiene más emoción la cosa”.

Puedo deciros que no es fácil soltar un discurso más o menos FCR (Facilón-Recurrente-Creíble) y aquello en tu estómago queriendo salir. Pero lo he logrado. Y en media hora.

Evidentemente no se lo ha tomado bien, pero aparte de ella, quien no ha salido bien parado es mi coche. Cuando ha bajado, no ha dicho nada, ha cogido todas las fuerzas que tenía almacenadas y ha pegado el portazo más grande de la historia. Como ya iréis conociéndolo, el Sulli-coche no es muy grande, y es más de ñigui-ñogui que otra cosa. Pues aquello ha retumbado de una manera que creía que daba una vuelta de campana. A punto de llamar al RACC he estado.  A lo que ha salido mi incontinencia verbal (ya que siempre sale en los momentos más inoportunos y hoy no era una excepción) y le he gritado “¿¿¿HAS CERRAO’???”.  Por suerte tenía las ventanillas cerradas y no me ha oído. 

martes, 21 de febrero de 2012

No chocho, no party


Las señales femeninas nunca las entenderé. ¿Qué quiere decir una mujer cuando te envía flores a casa, fotos de sus tangas por Whatsapp y anteriormente te ha confesado en medio del tema, que no le gusta el sexo oral?

Para empezar, quien inventó el San Valentín odiaba a los tipos como yo. Esa es la conclusión que saqué del último 14 de febrero.

Llamamiento para las mujeres del mundo: no es que los hombres tengamos miedo a comprometernos, tenemos miedo a las flores prematuras.

Eso es a lo que hay que tener miedo. ¿Tener miedo a la muerte? NO ¡Tener miedo a las flores!

El punto de salida de esta historia se encuentra en cuando empecé a quedar con una chica que no conocía de nada. Si te soy sincero, al principio iba bien la cosa, parecía maja. No me daba cuenta de pequeñas cosas, como su afán por llevarme a la cama. Podría haberme dado cuenta perfectamente cuando escuché la frase “Aparca el coche y sube a casa, mi padre está durmiendo y no se enterará” a lo que le contesté “Déjame que ponga en duda lo de que no se enterará” Y vamos que si se enteró. Pobre hombre. Qué lástima.

La gente se debería conocer en la cama. Es donde mejor conoces a la otra persona. Todas sus manías y virtudes quedan reflejadas entre las sábanas. Sabes que si no se quita los calcetines, es que algo tiene que ocultar (no se los quitó). Es ahí donde empecé a darme cuenta de detallitos del estilo “No me gusta el sexo oral”, buf, empezamos mal. “Ponte tú encima”, tía eres una vaga de mierda. “Apaga la luz”, con luz o sin luz, qué más da. “Cállate, que mi padre se va a enterar”. Yo es que soy de hablar, ¿sabes? O la que fue el colmo “Vas mejor depilado que yo”, a lo que le contesté que era para hacer los triatlones que me pego cada mes.  Hay quien me dice que para no ponerse cachondo piensa en su abuela o en la vecina del tercero. Tío, yo te recomiendo que pienses en una tía diciéndote todo esto al oído bajito (y de carrerilla) para que su padre no se entere.

De hecho, los astros se conjugaron para que nada con esta tía saliera bien. A parte de las frasecitas baja-nabos, otros factores influyeron decisivamente. A la semana de conocerla justamente era su cumpleaños.

Efectivamente, primer marrón. Claro, ¿qué le voy a regalar si hace una semana que la conozco? Pues la invité a cenar, y ahí mi gráfico dinero-sexo comenzaba a ser una curva negativa. Es decir, los polvos ya no me salían a cuenta. Sí, llevo un Excel y cuando entro en fase de pérdidas me avisa por notificación a la Blackberry. Hubo una vez con una tía, que pagué un par de cervezas y el cacharro me empezó a pitar. Me levanté y me fui.

Segundo marrón: quedaban 4 días para San Valentín. Yo me decía a mí mismo “No se atreverá, no se atreverá” INGENUO… Vamos que si se atrevió.

El tío de MRW se descojonaba al ver mi desconcertante cara al recibir aquél paquete. En mi interior sólo deseaba una cosa “Que sea el abrigo que NO llegué a pedir por internet, que sea el abrigo que NO llegué a pedir por internet…” Pero no, todos sabemos lo que era.

Muy bonitas las flores, pero todos sabemos lo bonito que es chupar chochos. Repetir conmigo, CHU-PAR CHO-CHOS. ¿No se os llena la boca de ce haches? De repente una musicalidad viene a tu boca y las ganas de meterte un festín aumentan por segundos. Aún no entiendo la manía de esta chica por no llevarse cosas a la boca. Por cierto, es curiosa la variedad de chochos que hay, pero de eso hablaré más adelante, ese tema se merece un post especial.

Así que la moraleja de esta historia es: no chocho, no party. 

lunes, 20 de febrero de 2012

Niños y madres


A veces envidio a los niños pequeños. No sé si es su inocencia, su “no mentero de lo que pasa y nomimporta”, o su ilusión con todo. El tener sobrinas pequeñas te hace dar cuenta de estas cosas.
Envidio a los niños por que se agachan al suelo a recoger con la misma ilusión una moneda de veinte céntimos que una mierda de perro. Tienen ilusión por todo. Tienen ilusión hasta por picar al botón del ascensor.

De hecho, mis sobrinas han formado una especie de jerarquía en su casa que se basa en un orden establecido que no puede ser alterado por nada en el mundo. ¿Que el mundo se acaba? Da igual, el orden jerárquico debe prevalecer sobre todas las cosas.

Este orden consiste en que si una de ellas enciende la tele, la otra tiene el derecho a apretar el botón del ascensor para bajar a la calle. O si están haciendo un puzle, y una de ellas se guarda una pieza desde el principio para acabarlo, la otra tiene el derecho a escoger el siguiente juego. Y así sucesivamente.

Resulta que el siguiente juego es el “Quién es quién”, es muy curioso observar cómo juegan. La mayor ha aprendido rápido, y sabe qué preguntar para bajar fichas. Pero la pequeña… desespera a la mayor. “¿Tiene gafas?” pregunta la mayor “Si” responde la pequeña “Pues bajamos los que NO tienen gafas” dice la mayor (ella alega que se dice esto a sí misma para no confundirse, igual que una orden militar) “Venga, te toca, pregúntame” le dice la mayor a la pequeña, “¿Tiene ojos?” y se queda tan ancha “¡Que todos tienen ojos! ¡¡Mamaaaa no sabe jugar!!”

La madre, esa gran salvadora de los niños. La madre es la persona que mejor nos conoce del mundo.  Mi madre por ejemplo, me conoce a la perfección. Tengo una teoría y es que en el momento que la haces cabrear y te tira a distancia una zapatilla, (y la tía como si de un misil teledirigido se tratara te da en toda la cara), se crea una especie de vinculo indestructible. Este vínculo anula al hijo de algunas facultades. Como por ejemplo el de encontrar las cosas. Cuántas veces has tenido esta conversación a gritos de una punta de tu casa a la otra con tu madre:

“Mamaaa ¿¿y los calzoncillos verdes??”
 “¿¿Los Tom Cruise??”
“No, los otros”
“¡Pues en su sitio! No van a estar en el cajón de los cubiertos”
“¡¡Que no!! ¡No están!”
“¿A que voy y los encuentro?”

A ver hijos del mundo, ante semejante desafío NO os atreváis a decir “¡Vale ven!”. No se debe contestar eso. Se debe respirar profundo, cerrar los ojos, abrirlos y seguro que los calzoncillos verdes aparecen. Pero como el ser humano es muy inquieto y le gustan los retos, contesta “¡Vale ven!”.

Acto seguido, tu madre aparece en la habitación, que por cierto, para estar mal de la rodilla aparece muy rápido, como intentando sorprenderte. No establece contacto visual y va derecha al cajón de los calzoncillos, donde mágicamente, como si fuera la maestra de David Copperfield, te saca los calzoncillos. Y no contenta con su hazaña te suelta para rematar la típica frase de madre:

“No pierdes la cabeza por que la tienes pegada los hombros”

De hecho, esta frase sólo la puedes decir si eres madre. Si no eres madre no te sale. Es más, en el momento de parir, te la implantan en el cerebro.

Años de experiencia en esta situación me han hecho pensar y montar una teoría conspiratoria de madres. Nos quieren hacer parecer despistados por alguna razón en particular con su truco. Estoy seguro que tienen un truco. Cuando esta situación se está materializando fíjate en el momento que ella “encuentra” los calzoncillos. Estoy seguro que los llevaba escondidos en la manga. Aún me atrevo a ir más allá, y estoy completamente seguro que las madres tienen de todo en las mangas. iPods, Blackberrys, calzoncillos, calcetines, bolis, papel de váter, entradas para el concierto de Coldplay  y un largo etcétera.

domingo, 19 de febrero de 2012

James Bond vs Gañán



Hay muchas formas de ligar: las cutres y las originales. Digamos que yo no hago distinción y utilizo las dos maneras. No tengo punto medio. Puedo ser un gañán de lo más neandertal o puedo ser un total seductor a lo James Bond.

Hace un tiempo pensé que era una buena idea hacerme unas tarjetas de visita aprovechando que he acabado la carrera (o casi). El motivo principal de hacerme las tarjetas era el de encontrar traba…JAJAJAJA, no en serio, el motivo principal de las tarjetitas era ligar, llanamente.

Ser un latin lover hecho y derecho. La culpa de todo esto lo tiene el cine, que nos inculca una serie de valores que distan mucho de los valores españoles. Una serie de valores como los de llevar el desayuno a la cama después de una noche de sexo descontrolado.
¿Te crees que te lo agradece? NO. Desde la cama te dice “espera no entres con la bandeja que echas migas, ya voy yo a la cocina.” Y ahí te quedas tú en calzoncillos como un idiota, aguantando una bandeja la cual está llena de leche que va corriendo de lado a lado porque en el camino que va de la cocina a la habitación, medio café con leche se te ha derramado. 
Yo le perdonaría este detalle y seguiría quedando con ella si no fuera por la pequeña perla que me echa acto seguido: “Esos calzoncillos no me gustan, ya te compraré unos del Zara”. Claro, yo iba delante, con la bandejita, en calzoncillos. Ella me seguía detrás porque no quería echar migas en la cama. (Momento vulnerable de un hombre, CONSEJO PARA MUJERES: si queréis atacar a un hombre, hacerlo cuando esté en calzoncillos y de espaldas) ¡Y me suelta eso! 
Me faltó un tris para tirar la bandeja por los aires, olvidar toda mi ropa atrás y salir corriendo escaleras abajo en pelotas. 
Que a ver, yo agradezco que me compren calzoncillos, pero una tía que hace 7 días que la conozco, me resulta un poco de loca. (Prometo continuar esta historia otro día).

Todo esto venia por los valores que nos inculcan en el cine, pero volvamos al tema de las tarjetitas. Son perfectas para ligar, pero tienen un extraordinario poder de rastreo constante.

Mi Blackberry debe flipar pocos días después de salir de fiesta. Whatsapps misteriosos, SMS muy desconcertantes y solicitudes de amistad en Facebook de gente que piensas “debo haber repartido mis tarjetas en un zoo, voy a llamar a la protectora de animales” son cosas del día a día. Que ya ni me extrañan.

Ante esta situación, me vi obligado a idear un sistema de criba, un casting formal. Mi técnica consiste en dar conversación como si realmente me acordara de con quién estoy hablando y a los cinco minutos fuerzo a que me escriba un “a ver si nos vemos”. En el momento que recibo “haver si nos vemos” “aber si nos vemos” “ha ber si nos bemos” bloqueo y elimino. Fuera. No soy yo quien te tiene que enseñar ortografía perra.

Igual os preguntáis si realmente se folla con las tarjetas. Sí. Es una buena inversión. Hacerlo.

Esto era la forma elegante de entrar a una chica, luego está la forma gañán. La forma gañán consiste principalmente en poner cara de obseso sexual mientras estableces contacto visual y emitir algún tipo de sonido con tu boca que deje entrever algo como “Ay quien fuera pedo pa’tronar en esas nalgas” o “Tu tanga me serviría de hilo dental”.

No os lo preguntéis, está técnica NO funciona para follar. Pero para reírte un rato es infalible. 

viernes, 17 de febrero de 2012

Valeria y Valeriana


Dicen que el hombre es el único animal que tropieza con la misma piedra dos veces. Bien, yo no soy ninguna excepción y confieso que he tropezado dos veces.

¿Te acuerdas del DirSingles? Bien, volví a las andadas. Cuando vuelves sin el menor interés, te das cuenta de que eso es el vertedero del amor. ¡Qué de engendros! Hasta que de repente Valeria (nombre ficticio) me envió un  mensaje para quedar. Decía que era nueva en Barcelona y no conocía  a nadie. Trabajaba como veterinaria (empleo muy ficticio) y que me pasara una tarde por su trabajo para conocerla y demás.

Cuál fue mi sorpresa al llegar y encontrármela.  Era espectacular, como una… ¡modelo! Mi reacción fue, lógicamente, pensar qué hacía una chica como ella en un sitio como aquel. De primeras parecía que teníamos tema de conversación, que todo funcionaba. Se reía de mis historias, por lo tanto no la aburría. No parecía desagradable la chica.

Después de aquel día seguíamos quedando y la verdad, había algo entre nosotros… que funcionaba muy bien. Aún así, dime idiota, pero en ningún momento me atreví a dar el paso. Hasta una noche me la llevé a Mataró y se la presenté a mis amigos.

Valeria vivía en la calle Muntaner. Un viernes me invitó a cenar y a ver una peli. Vale, ahora pido opinión al sector femenino:
¿Qué coño entendéis vosotras con “ver una peli”? ¿¿Ver una peli de verdad?? Pues ella sí. Ahí estábamos los dos, sentaditos en el sofá mirando la peli y COMENTÁNDOLA (que no es lo mismo que COMIENDOTELA). Sin el más mínimo acercamiento. 
Por cierto, Cameron Díaz en Algo pasa en Las Vegas está fatal.

Aún así, después de aquel día, seguíamos quedando para cenar, para ir a sitios perdidos de Barcelona… Todo esto sin el más mínimo feed back por su parte. Imagínate tú el cargamiento de huevos que tenía yo para esas alturas. Sólo pensaba “joder, que caro me está saliendo este polvo”.

El punto de inflexión vino cuando se mudó de piso, que fue donde conocí a su compañera de piso Valeriana (ahora tenemos en la historia a Valeria y a Valeriana, no lo olvides). Pues como buen macho alfa, me ofrecí para ayudarles en la mudanza. Dime iluso, pero ayudando a montar los muebles de Valeriana (la compañera de piso), noté como un nosequé en ella. La manera que tenía de mirarme era diferente. Pues ahí que le seguí el rollo. Con un par.

Como era de esperar, me invitaron a la fiesta de inauguración del piso. Éramos ellas dos, dos chicos más y yo. Nuestra sorpresa fue descubrir que el antiguo inquilino del piso había dejado como legado botellas de ginebra y vodka. Una cosa llevó a la otra y de repente estábamos jugando en el suelo a la botella cual quinceañeros. La cosa se empezaba a poner caliente cuando ellas dos nos pidieron un striptease y nos quedamos en calzoncillos y dándonos besos con ellas aunque la botella no lo decidiera. Era un todos-con-todos que a aquello le faltó un suspiro para convertirse en una orgía desenfrenada y sin control. En mi mente solo me pasaba por la cabeza “tengo que twittear esto, tengo que avisar a mis amigos, tengo que explicar al mundo lo que está a punto de pasar”, pero mi grado de alcohol en sangre me lo impidió en varias ocasiones. No sé por qué escribí “Tío, estoy en casa de Valeria y esto se pone caliente por fin, hoy follo fijo, soy un vividor-follador” enviar a… “Mama”.

Mis ojos casi se salen de sus órbitas, el corazón se me puso en la garganta y creo que bloquee mi Blackberry de tanto darle al CANCELAR CANCELAR CANCELAR CANCELAR. Se pudo cancelar por el bien de la humanidad y mi madre no recibió ningún mensaje de un vividor-follador.

La gente se empezaba a quedar dormida y quedamos en pie Valeriana, Valeria y yo. Uno de los momentos que nos quedamos solos, Valeriana se me acerco muy sutil ella, y me dijo en el oído “no te preocupes, que hoy follamos”. Muy sutil y perspicaz. ¡Ala! Sin rodeos…  Pues me entró una tos tonta que casi le hecho la cena encima.

¡Claro que me entró la tos tonta! Mujeres del mundo, este es un mensaje para vosotras: NO estamos acostumbrados a que seáis tan directas. Si nos queréis acojonar, echarle huevos.

Total, que Valeriana se levantó del suelo y dijo “Me voy a dormir, GUIÑO GUIÑO (¡a mí!)” a lo que Valeria se percató de la situación y una vez ella y yo solos me dijo en el oído “¿Estás seguro de lo que vas a hacer?” Por un momento me pasó por la cabeza todas estas semanas que habíamos pasado juntos, intentando que pasara algo más… pero debió ser mi estado etílico el que me hizo responder “Sí”. Me levanté y me fui a la habitación de Valeriana.

Sí, está claro. Me tiré a la compañera de piso de la tía que me molaba. ¡Me equivoqué de habitación! Viéndolo desde otra perspectiva, me importa un carajo quien fuera, la cuestión es que esa noche mojé.
Algo debió pasar esa noche pero a día de hoy no me hablo ni con Valeria ni con Valeriana. 

Comienzos de soltería


Lo bueno de que tu novia te deje en noviembre es el dinero que te ahorras en regalos de navidad. Sí, así me lo tomé. Más de año y medio de relación y lo primero que pensé cuando me soltaba todo el discurso fue eso. Hay gente que se sorprende al verme tan bien, pero desde aquella primera palabra de su discurso decidí encarecidamente que me lo iba a tomar bien, quizá un par de días de “luto oficial” y luego ya… a otra cosa mariposa. A todo esto, me gustaría hacer como un pequeño resumen de maneras de dejar a tu pareja, que bien podría ser el título de una mala película española. Cuantas veces has oído decir, o conocer a alguien que le hayan dejado por teléfono. O por carta para los más tradicionales, pero lo más de lo más era que te dejaran por Messenger. Sí, ese programa de chats quinceañero con el que puedes poner caritas y reírte a carcajada limpia (jajaja) sin mover un solo músculo de la cara. ¡Pues ojala me hubieran dejado por Messenger!

Ahora que empiezas el segundo párrafo (que ya son ganas), y no me has abandonado te voy a contar como me dejaron. Alto y claro, sin contemplaciones. Mi novia me dejó por BlackBerry Messenger. Ole tu.  Yo creo que mi ruptura ha marcado un antes y un después en las rupturas, pude ser que sea pionero y estemos hablando de Ruptura 2.0. Seguro que el siguiente nivel es “Ruptura, en 3D y HD”, pero este nivel aún nadie lo ha conseguido alcanzar.

Igual si todavía no te has cansado, te preguntarás como vivo sin novia, sin pareja. Hablemos claro, sin follar día sí y día también (a partir de ahora lo llamaré saltar a la comba para no herir sentimientos). Pues la verdad que bastante bien, todo viene dado por una filosofía que he intentado inculcarme desde el primer zumbido de mi BlackBerry en aquella conversación. Esta filosofía auto inculcada tiene su máxima en la expresión “ábrete a nuevos mundos, tontopollas”. Es decir, desde el minuto 1, inconscientemente tu mente busca alternativas a lo que estabas acostumbrado y empiezas a tirar del pasado. Antiguas amigas, antiguos rollos… en esta primera fase no hay criba, entran TODAS. Da igual que tengan novio, que sean feas o que sean muy pesadas. Todas bienvenidas.

De esta manera salió la primera ganadora. Ella con novio y yo recién soltero, evidentemente esto fue sólo la primera semana, la segunda ella también se vino al bando de los solteros. Tal como te lo digo, fuimos a un hotel y toda la noche saltando a la comba, unas agujetas y un cansancio al día siguiente que ni el mejor de los entrenamientos. Después, seguimos viéndonos esporádicamente y todos tan contentos. Uno diría que ya está todo solucionado, pero lejos de estar todo solucionado, aún falta mucho camino por recorrer. Hay que expandirse y seguir buscando, y amigo mío, cualquier recurso es bienvenido.

Consejo Nº1: Tira de agenda.

Oh! Las redes sociales, que grandes aliadas. Facebook, puede ser útil, pero expándete más. Twitter, muy buena, hazte un twitter y quedarás la mar de moderno. Pero la más original (o penosa, depende como se mire) es DirSingles. Toma ya. Una especie de Meetic para encontrar pareja, pero que solo tienen acceso los socios de un gimnasio.

Te explico cómo funciona esto. Tú te haces un perfil, con foto, intereses, gustos… y pones un rango de edad de gente que te interesa y qué te interesa. Que por cierto, que manía tiene la gente con mentir en internet. En la pregunta que te hacen para crear el perfil “Que te interesa?” menú desplegable, y opciones: “Sólo amistad” “Amistad” “Relación estable” todo el mundo pone “Amistad”. A ver, reflexionando pensé… soy yo el único enfermo, ¿o es que la gente no quiere saltar a la comba? Si no, pa’que buscas amigos ahí alma de cántaro. Debería haber una opción del rollo “Folleteo sin compromiso”, perdón “Salto a la comba y si no traes la cuerda no pasa nada”. Hecha mi puntualización a los sitios de citas para frikis explicaré mi experiencia.

Una vez el perfil activo, te avisan por e-mail de quien mira tu perfil y puedes chafardear el suyo también y enviarle mensajes. Grata sorpresa me llevé al descubrir que a los dos días de tener el perfil creado una tal MarOna me visitó tres veces. Pues me metí en su perfil, una chica que parecía normal, nada raro y le envíe un mensaje. Bueno, pues se ve que con aquel mensaje la cautivé y estuvimos unos 5 días comunicándonos vía DirSingles (qué triste). La chica se llamaba Mariona (entonces entendí lo de su nickname, te lo has currado tía), y hasta ahí bien. La cosa se puso emocionante cuando le dije “Deberíamos ir a tomar algo y conocernos mejor, no crees?” a lo que ella me contestó “Claro! El domingo por la tarde si no tienes nada que hacer quedamos”, entonces salió mi perspicacia aguda y le dije “Pero para quedar mejor, dame tu nombre completo, te agrego a Facebook que los mensajes por aquí a veces fallan”.
Sí. La agregué como amiga y ahora sé porque dios creo Facebook: Fotos, click, Fotos de perfil, click… ¡Jesucristo!

Ahora en serio MarOna (o MarrOnazo el que me iba a caer si llegaba a saltar a la comba con ella), en fotos de perfil te pones las que salgas más favorecida, ¡no las peores!. Cada vez que me acuerdo… unos dientes… una nariz… un pelo… UNA FRENTE… Te digo una cosa, en esa frente, James Cameron quiso estrenar Avatar y no le dejaron porque la chica no estaba disponible. Tenía contrato con Toy Story 3.

Yo estaba muy preocupado, era sábado, habíamos quedado para el día siguiente y una cosa es no tener filtro para tus citas y otra muy diferente es que se te remueva el café en el estomago al hablar con ella cara a cara. Aún así me armé de valor, porque soy un valiente, yo iba a por todas. A lo que recibo un mensaje de ella el domingo por la mañana, que no podía ser y ya se vería otro día.

Automáticamente tuve una reacción a lo Contigo no bicho pero sin que me grabaran. A ver, reflexionando, ¿tú a mi, me estás diciendo que no quieres quedar conmigo? ¿Tú? Tú, que tu pelo es más grasiento que el de Shakira en una churrería. ¿Tú? Tú, que en tu frente se podrían ver películas en 3D. Pues sí, ella me rechazó.

Consejo Nº2: Las derrotas no son derrotas si puedes sacar algo gracioso.

Una semana después, recuperado del infortunio de DirSingles fui a Tijuana, una discoteca un tanto… en fin, ya sabes. Momento perfecto para probarme en vivo y en directo. Esto de ligar en una discoteca hacía mucho tiempo que no lo ponía en práctica, ¿estaría oxidado? En la barra, pidiéndome un gintonic, de lado y apoyado con el brazo izquierdo la vi. Como un depredador que ve a su presa. A escasos centímetros de mí. Pensé “ahora o nunca”. “Me suenas de algo, ¿vienes mucho por aquí?” ¡Pero qué dije! El truco más viejo del mundo, nunca funciona ni funcionaría en ese momento. Es como entrar en el McDonalds pedirte dos hamburguesas de un euro y decir “¿Cuánto es?”. 

Con mi copa ya en mano mentalmente preparaba mi retirada prematura, cuando inesperadamente, me lanzó una sonrisa y me contestó “Uy! ¡Llevo mirándote rato y también me suenas de algo!” Entre estupefacción y miedo le pude seguir el rollo. Tan solo nos intercambiamos nombres y teléfonos. Días después quedamos en un bar para tomar unas cervezas.

Consejo Nº3: Piensa que las luces de las discotecas son unas traidoras.

Al verla venir pensé “¿En serio? Aún estas a tiempo de huir, no te ha visto. Mierda, mierda, mierda, demasiado tarde". Pero como soy un valiente, pues pa’lante. Una chica no muy alta, morena, una cara pequeña… rara. No mi estilo. Es verdad lo que dicen de que una primera impresión es lo que cuenta (una primera impresión sereno y con luz natural de día), pero aún así le di una oportunidad. Igual era una chica inteligente con la que puedes hablar de cualquier cosa.

Iluso.

Le saqué el tema de las series de televisión, y le pregunté que si seguía alguna interesante. A lo que ella me contestó como si fuera lo más normal del mundo “Claro! Me encantan,  Farmacia de guardia, Compañeros, Médico de familia, Física o química y ahora estoy muy enganchada a El Barco” Ya sabes mi opinión sobre Física o Química y El Barco. No diré nada más al respecto.

Fíjate la cara que le debí poner, que me dijo “Pero tú eres más de series de estrangeras”. Así, “de estrangeras” (del verbo de-estrangear), por un momento me recordó a mi madre cuando me dice que si me he comprado unos calzoncillos Tom Cruise. Pero con ella llevo 23 años viviendo y ya sé que se refiere a calzoncillos Calvin Klein.

No sé qué impresión le di a partir de ahí, pero la veía como que intentaba esforzarse por hablar bien, aún así, como la mona vestida de seda mona se queda, se le escaparon tres “asíN” y así transcurrió la tarde que me entretenía a contarlos. Uno detrás de otro.
Días posteriores, por mensajes, por ejemplo, me decía cosas del estilo que iba a ver una película, pero a su manera: “pues guapi, me voy HABER una peli” Toma ya. 
¡Y me explicó que fue a un colegio del Opus! 
Monjas, formando futuras chonis desde tiempos de los romanos.

Desde Rubia-Tonta (¿Te acuerdas?), que se cuestionaba que si para ser pediatra tienes que estudiar medicina, no me encontraba a alguien así.

Consejo Nº4: F.E.C. (Fórmate, Estudia, Culturízate) ¡No dejes que me ría de ti!